El deporte debe unir, nunca excluir
Desde la Mesa por la Convivencia de Fuenlabrada queremos expresar nuestro rechazo absoluto ante los cánticos racistas e islamófobos que se produjeron durante el partido entre España y Egipto.
Durante el encuentro, un sector de la grada coreó frases como “musulmán el que no bote”, además de producirse pitidos al himno egipcio, en un comportamiento que ha sido ampliamente condenado a nivel social e institucional . Estos hechos han sido calificados como xenófobos y discriminatorios, llegando incluso a abrirse investigaciones por posibles delitos de odio .
El fútbol —como cualquier espacio de convivencia— debe ser un lugar donde todas las personas se sientan respetadas y seguras, independientemente de su origen, cultura o religión. Sin embargo, este tipo de comportamientos nos recuerdan que el racismo y la intolerancia siguen presentes y que no podemos normalizarlos.
No es solo fútbol, es convivencia.
Cuando el odio se expresa en espacios públicos, especialmente en entornos tan visibles como el deporte, el daño va más allá del momento: afecta a la cohesión social y legitima discursos que excluyen y dividen.
Desde la Mesa por la Convivencia creemos que el silencio no es una opción. Señalar estas situaciones, rechazarlas y trabajar activamente por cambiarlas forma parte del compromiso con una sociedad más justa.
Defender la convivencia es actuar.
Es promover el respeto dentro y fuera del campo.
Es construir espacios donde la diversidad sea valor y no motivo de rechazo.
Porque el respeto no se negocia.

